|
|
|
|
| Travesuras de la niña mala, de Mario Vargas Llosa
|
¿Cuál es el verdadero rostro del amor? Una historia que transcurre en Londres, París, Tokio, Madrid y Perú.
|

Ricardo ve cumplido, a una edad temprana, el sueño que en su Lima natal alimentó desde que tenía uso de razón: vivir en París. Pero el reencuentro con un amor de adolescencia lo cambiará todo. La joven, inconformista, aventurera, pragmática e inquieta, lo arrastrará fuera del pequeño mundo de sus ambiciones.
Testigos de épocas convulsas y florecientes en ciudades como Londres, París, Tokio o Madrid, que aquí son mucho más que escenarios, ambos personajes verán sus vidas entrelazarse sin llegar a coincidir del todo.
Mario Vargas Llosa juega con la realidad y la ficción para liberar una historia en la que el amor se nos muestra indefinible, dueño de mil caras, como la niña mala. Pasión y distancia, azar y destino, dolor y disfrute… ¿Cuál es el verdadero rostro del amor?
Además de este dilema, el auto toca el tema de la inmigración. Durante los años ’80, el protagonista de la novela visita a un tío suyo en y tienen el siguiente diálogo:
-- Qué bien hiciste en irte a Europa, sobrino –era su estribillo, que repetía atusándose la barbita entrecana que se había dejado crecer—. Imagínate lo que sería de ti si te hubieras quedado a trabajar aquí, con todos estos apagones, bombas y secuestros. Y la falta de trabajo para los jóvenes.
-- No estoy tan seguro, tío. Sí, es verdad, tengo una profesión que me permite vivir en una ciudad maravillosa. Pero, allá, he terminado por convertirme en un ser sin raíces, en un fantasma. Nunca seré un francés, aunque tenga un pasaporte que diga que lo soy. Allá seré siempre un métèque*. Y he dejado de ser un peruano, porque aquí me siento todavía más extranjero que en París.
* Según el diccionario: extranjero mediterráneo, cuyo aspecto no le gusta a la gente. Termino xenófobo y racista.
En otro pasaje del libro, el Ricardo, el protagonista reflexiona sobre algo que le había dicho un amigo peruano que vivía en Inglaterra, mientras estaba agonizando:
Juan Barreto me había dicho una gran verdad: aunque yo también conocía a cientos de personas aquí en Europa, el único amigo que tenía a la peruana se me iba a morir en cualquier momento.
Cuando los padres de Juan Barreto viajan de Perú a Inglaterra, Ricardo hace las veces de guía.
Oyéndola (a la mamá de Juan Barreto), sentía largísimo el tiempo transcurrido desde que salí del Perú a vivir la aventura europea. Pero, alternando con ellos, confirmé también que me sería imposible volver allá, para hablar y pensar como hablaban y pensaban los padres de Juan. Sus comentarios sobre lo que veían en Earl’s Court, por ejemplo, me revelaban de manera muy gráfica cuánto había cambiado yo en todos estos años.
Travesuras de la niña mala, Mario Vargas Llosa, Alfaguara 2006, ISBN 84-204-6995-5, está disponible en nuestro kiosco virtual en Librería Santa Fe
|
|
|
 |