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| Mi vida. Autobiografía de Isadora Duncan
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La artista que resucitó la danza griega fue no sólo una gran bailarina sino una mujer de gran inteligencia y de espíritu original cuya mejor obra, cierto es, SU VIDA.
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Nací a la orilla del mar. Mi primera idea del movimiento y de la danza me ha venido seguramente del ritmo de las olas… Fragmento

Con razón puede afirmar ella, desde la primera pagina de este libro, que su vida es mas interesante que cualquier novela y mas azarosa que cualquier película. Interés duplicado, además, por la circunstancia de que Isadora Duncan no solo vivió sino que bailo SU VIDA.
La danza es un arte cuyo consumo no puede ser diferido en el tiempo como la apreciación de la pintura o la literatura; reúne la música y el cuerpo en un punto del tiempo y el espacio, y hace del hecho artístico un momento único, irrepetible. Aunque se registre a través de medios audiovisuales o a través de una crónica periodística, la esencia ya no esta allí; sino que hay que rastrearla en la mirada privilegiada de quienes estuvieron presentes.
Reflexionando sobre la biografía de la autora, comprenderemos la riqueza del libro. Isadora Ducan influyó en el mundo de la danza, no sólo con revolución, sino también con un baile genial. La innovación y el estar libre de ataduras la convirtieron en una gran artista. Fue una crítica de la cultura y del arte, y defensora de los derechos de la mujer. La muerte de sus dos hijos (ahogados en el río Sena) y el suicidio de su marido, marcaron su vida trágica que acabó con su propio estrangulamiento, debido a que el largo chal que llevaba puesto se enganchó en una rueda de su descapotable mientras conducía. Vivió parte de su vida en Estados Unidos y parte en Europa.
Nació en San Francisco en el año 1878. Su madre, quien influyó en su arte sobremanera, fue Mary Dora Grey; y su padre, de quien sufrió su ausencia, fue el banquero Joseph Duncan. Su nombre original fue Ángela, pero desde pequeña adoptó el nombre de Isadora. Se obsesionó por la danza, logrando alcanzar la perfección clásica, además de ser una constante innovadora. A los cinco años de edad anunció a su familia que sería bailarina. A los 10 años abandonó la escuela para dedicarse a la danza y a los 17 se fue a Nueva York, donde se incorporó a la compañía del dramaturgo Augustin Daly. él fue quien le dio la oportunidad de presentarse en varios escenarios. En 1897 se fue a Inglaterra para estudiar los movimientos de la danza griega, y basándose en esta investigación organizó un baile que presentó en Londres y en varias ciudades europeas. El éxito obtenido en Inglaterra le abrió las puertas de los principales teatros europeos, recorriendo Francia, Italia y Grecia. Sus ideas influyeron en la compañía de danza de Serguei Diaghiley. En 1902 compró cerca de Atenas la colina de Cópanos para establecer un templo de la danza, proyecto que no terminó por cuestiones económicas. Obligada a regresar a Europa occidental por falta de fondos, abrió en 1904 una escuela de ballet cerca de Berlín. Más allá de su danza extravagante y delicada, Isadora fue una revolucionaria en todos los aspectos de su vida: era atea, bisexual, socialista -manifestó una opinión positiva acerca de la Revolución Rusa-, e hizo apología del amor libre. Tuvo numerosos amantes, de ambos sexos. Su primer amor duradero fue con el escenógrafo inglés Edward Gordon Craig, con el que tuvo a su hija llamada Deirdre. Luego tuvo a su segundo hijo, Patrick, quien nació de una relación que tuvo con el millonario Paris Singer (heredero del imperio de las máquinas de coser Singer). Entre sus amantes estuvieron Ivan Miroski, Mercedes De Acosta, Oscar Berege, Eleonora Duse y Heinrich Thode. En 1912 se casó con el poeta ruso Serguei Esenin, diecisiete años menor que ella y también bisexual. Luego de realizar muchos viajes juntos por el mundo, regresaron a Estados Unidos donde fueron acusados de comunistas, razón por la cual tuvieron que partir de nuevo a Europa. En 1913, sus dos hijos, Patrick de tres años y Deirdre de cinco, murieron ahogados en el río Sena junto a su niñera tras un accidente de coche. Ocho meses después de esta gran tragedia tuvo otro hijo, pero murió a los veinte minutos de nacer. La depresión, la adicción al alcohol y los excesos sexuales escondieron a Isadora, quien estuvo alejada de los escenarios durante algún tiempo. Por aquel momento intentó suicidarse en varias ocasiones.
En 1925 su marido Serguei Esenin, aquejado por fuertes depresiones, abandonó a Isadora y volvió a la Unión Soviética donde se suicidó. Isadora se trasladó a Niza (Francia) y siguió su carrera artística. En 1926 publicó "Mi vida", y en 1928 apareció la obra póstuma "El arte de la danza", escrita por ella durante su refugio en Niza. En este libro deseaba brindar un compendio de sus enseñanzas, y fue considerado una obra clásica del género. Murió el 14 de septiembre de 1927, estrangulada por su largo chal que se enganchó en una rueda de su descapotable mientras conducía. Su cuerpo está enterrado en el cementerio Pére Lachaise de París.
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