Pareciera una pregunta fácil y más para aquellos que -como yo- nacidos, criados, escolarizados, socializados bajo un mismo idioma, responderíamos sin dudar: la de mi mamá o quien ejerce la función materna. Sin embargo, en cuanto cambiamos un poco los escenarios nos damos cuenta que dicha pregunta no resulta tan evidente.
Pareciera una pregunta fácil y más para aquellos que -como yo- nacidos, criados, escolarizados, socializados bajo un mismo idioma, responderíamos sin dudar: la de mi mamá o quien ejerce la función materna. Sin embargo, en cuanto cambiamos un poco los escenarios nos damos cuenta que dicha pregunta no resulta tan evidente.
Es en el caso de los hijos de inmigrantes, niños que en casa hablan un idioma pero se socializan (por ejemplo en la escuela) en otro, donde nuestra reflexión se hace más significativa. Hemos leído varias veces que en los primeros momentos del desarrollo la lengua materna constituye la totalidad del caudal simbólico con el que el niño cuenta y que es a partir de su integración a los distintos sectores sociales donde comienza a apropiarse de nuevas modalidades que no sustituyen sino que enriquecen. En nuestro escenario enriquecen de manera tal que estos niños terminan siendo de forma natural bilingües -por lo menos-.
Consultando Wikipedia (para seguir los consejos de Marisa) leemos que en muchos casos de bilingüismo se puede considerar que el niño "tiene dos lenguas o más de una como maternas" y que el orden como se aprendieron dichas lenguas no implica necesariamente el mejor desempeño de una u otra. Continuando con esta línea de pensamiento la lengua materna entonces es también aquella que "se conoce mejor", definición que está ligada a la valoración subjetiva que hace el propio individuo con respecto a los idiomas que habla.
En el siguiente video vemos como estos niños sin saber de postulados ni definiciones recrean maravillosamente sus realidades; que por singulares, propias y subjetivas los individualizan dentro de un marco que los une.
Cada uno expone desde su experiencia, y se propone a partir de ella... Juan (hijo de hispanoparlantes, vive en Suiza) dice: "mi lengua materna es el español" y sin reflexión mediante, ante el pedido de la entrevistadora de decirle algo a la hermana le habla en español. Christian (hijo de madre hispanoparlante y padre germanoparlante, vive en Suiza) comenta: "mi lengua materna es el alemán" y naturalmente mediante este idioma se dirige al hermano.